Carlota Mantecón / Esto no es una prueba de sonido

La segunda entrega del programa Danza en Breve del Teatro Leal de La Laguna nos ha traído el pasado jueves 6 de febrero a Carlota Mantecón, acompañada de Luz Prado, con una pieza que es muy gustosa de ver. Esto no es una prueba de sonido se estrenó el año pasado en el FAM, Festival de la Artes del Movimiento, un encuentro que se celebra anualmente en el entorno del Auditorio de Tenerife. De aquel estreno surgieron en su momento algunas palabras que me ha sorprendido reencontrar recogidas aquí:

Lo dicho en esas notas sigue teniendo vigencia y a la vez es pasado del mismo modo que le ocurre al trabajo de Carlota. Y lo apuntado entonces es completamente aplicable a lo que disfrutamos ayer en la Sala de Cámara del Teatro Leal, salvo que tendíamos que actualizarlo. Sin embargo, esa actualización no hará que nos llevemos una impresión completamente distinta u opuesta a lo que la pieza ya era en su estreno. Al contrario, actualizarla mantendría intacto lo dicho entonces, pero reforzándolo y haciéndolo más nítido y sólido. Porque eso es lo que el tiempo ha ido aportando al trabajo de la bailarina, igualmente cuidado también desde ese lugar externo y a la vez tan interno que ocupa Luz Prado en su ejecución.

Tal vez las metáforas no solo vivan en la literatura, sino que esa sea su casa, y más a menudo de lo que creamos decidan salir a la vida, pasearse por ahí, estar en las cosas, ser las cosas, hasta el punto de que podemos percatarnos de ellas, ahí, de paseo, fuera de un texto, en nuestro mismo plano de realidad. Y para poner un ejemplo de a qué nos referimos, hablaremos brevemente aquí de la indumentaria.

No deja de ser curioso cómo en la entrada que enlazamos al principio, sobre el estreno de la pieza en el FAM hay varios comentarios acerca de la ropa elegida, algo que puede parecer un empeño en quedarnos en algo muy superficial sobre una pieza que toca tantas otras cosas. Sin embargo, uno de los cambios visibles, visuales y sustanciales de esta nueva presentación tiene mucho que ver con la indumentaria de la performer. Carlota ejecuta toda la primera mitad de la pieza, donde la propuesta echa a andar con ella en un lugar más principal, con un chandal cuyo diseño nos resulta raro, inusual. Dos piezas de fibra sintética con un sonido muy característico al moverse y rozarse. La parte superior es la más llamativa, casi solo dos mangas unidas por la espalda. En la media hora posterior a la pieza, donde pudimos hablar con ambas artistas, dedicamos tiempo a hablar de ésto, dejando de manifiesto que mucho de lo que creemos superficial lo es solamente si insistimos en no profundizar en ello. Obviamente, la selección de estas prendas tiene un carácter estético, algo que contagia una cierta comodidad a quienes miramos, pues en efecto, parece muy cómoda y ligera de llevar. Pero sobre todo, esta nueva ropa tiene un sentido práctico en lo sonoro, en una pieza donde el propio movimiento del cuerpo en escena es la fuente principal a partir de la cual se genera toda la muscialidad y sonoridad del trabajo.

En esa conversación posterior con el público, especialmente participativa, llena de sugerencias, apreciaciones, preguntas y cuestionamientos, Carlota también nos explicó que la forma de este chandal que tanto nos llamaba la atención no nace del capricho de un diseño de moda, ni es algo fabricado para la ocasión. Se trata de un chandal térmico que suele ser usado por bailarines de clásico, para mantener la temperatura corporal en los momentos de una pieza en los que no se está bailando. Un elemento tan propio de la danza como lo pueden ser unas puntas de ballet, pero que a la vez es sacado de entre bambalinas, revistiendo ahora su cuerpo, que es un instrumento musical en esta propuesta, al que le aporta una nueva sonoridad, del mismo modo que se le añade un pedal de efecto a una guitarra. Efecto sonoro y también nueva técnica que añadir a las posibilidades de tocar el instrumento-cuerpo, ya que las costuras del tejido más convencional utilizado anteriormente suponían baches para el recorrido del micrófono, en los que tropezaba. Ahora este nuevo material, resbaladizo y libre de costuras, hace que todos esos arrastres del micrófono sobre la ropa se vuelvan glissandos sobre los que Luz, desde el control de sonido, puede jugar con mayor amplitud.

Hablamos de costuras al principio. Gracias a la eliminación de costuras en el propio vestido, deja de haber fronteras en el propio cuerpo, volviendo su sonorización más contínua. Una ausencia de fronteras física que repercute en lo sonoro, lo que a su vez repercute en el entramado del conjunto de la pieza. Gracias al trabajo y a la extensión de esa continuidad en el instrumento musical, las costuras de la propia pieza, visibles en su estreno, han desaparecido, y Carlota y Luz transitan de manera fluida y más progresiva a lo largo de toda la propuesta, de modo que el paso de una dinámica o propuesta a la siguiente sea eso, un paso, no un corte que deje atrás un juego para iniciar otro nuevo. Algo que permite además poder jugar por momentos con la pieza, dándole puntualmente la vuelta como un calcetín y mostrando “sus trucos”, dejando ver su arquitectura, mostrando brevemente cómo se articula un espacio circuiteado, donde cada emisión de una frase sonora o de movimiento es recogida por distintos receptores y relanzada al espacio escénico. Un juego donde vemos un micrófono, pero en el que hay muchos otros micrófonos escondidos, que potencian sus dinámicas. Por todo ello el conjunto se vuelve a la vez más inmersivo y más lúdico, alcanzando algunos de mis momentos favoritos tras cierto crecendo, para llegar entonces al momento del acople de los altavoces, o el maravilloso “solo de cable” de manera más progresiva. Un trabajo con el cable que, de nuevo con recursos enormemente sencillos, termina por generar en este caso imágenes igualmente relativas a la sonoridad y el movimiento.

El disfrute general de esta segunda sesión de Danza en Breve se lo tenemos que agradecer tanto a las artistas como al público asistente, que con muy diversos puntos de vista, sensibilidades, bagaje y conocimientos, fue muy generoso a la hora de compartir sus impresiones, pero también a la hora de exponer sus dudas, aportar referentes, como el del John Lenno de Revolution 9, o interesarse por cosas que no le habían quedado claras para terminar diciendo: “¡Ah, claro! ¡Ahora sí lo entendí!” Muchas veces sin darse cuenta que al compartir su modo de “entender” algo estaban haciendo que el resto comprendiéramos aún mejor aquello en lo que estábamos.

Magritte sí sabía de esto

Una conversación en la que incluso hubo tiempo para nombrar a Magritte, que cuando añadió a su cuadro de una pipa el título Esto no es una pipa, sabía lo que estaba haciendo. Un gran amigo siempre comenta que en el arte contemporáneo, si buscamos, siempre podemos encontrar tras las obras al artista que ríe. Junto a esto, el tema de los enuciados negativos en el arte y sus implicaciones. Desde el “no” más gerrillero, como delcaración de intenciones o manifiesto, al “no” de Magritte, no solo irónico, sino que inocula un veneno para que nos cuestionesmos qué estamos viendo, para que cuestionemos nuestro rol como público.

En este sentido hay una potencia no elegida por Carlota y Luz que reside en la posibilidad de haber jugado con titular este trabajo algo así como “Esto no es una pieza de danza”, pues efectivamente esa negación condicionaría los lugares donde ponemos la mirada, una mirada que todo el rato estaría buscado “qué puede ser esto, si me dicen que no es danza”, para terminar comprendiendo que se asiste a la coreografía de un concierto que se hace con el cuerpo, y que efectivamente, danza es eso, incluso.

Algo que es divertido de pensar, porque, hey: pensar es divertido. Pero que no es para nada necesario. Esta pieza podría llamarse perfectamente Revolution 9 o Micrófonos fritos. Da igual, siempre que continúe desarrollándose con esta claridad y frescura, responsable de que el público saliera encendido de la sala y con muchas ganas de contar lo que había visto. Así que, que se llame como sea, pero que siga generando esto.

Compartir →
Facebook
Twitter
WhatsApp
Telegram
Email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *