Contar con el otro

Tituló una serie de talleres impartidos para investigar las posibilidades de la dramaturgia en escena, partiendo de la corporalidad para eventualmente llegar al texto (como escritura, enunciado, proyectado) y otros lenguajes que sumados al cuerpo de las participantes se convirtieran en herramientas con las que construir pequeñas piezas de autoficción.

En 2020, en el contexto del programa La Cresta, comisariado por Carlota Mantecón en TEA, Tenerife Espacio de las Artes, la práctica se reformula para adentrarse en el campo de la escritura performativa, escribiendo sobre piezas de distintos artistas en Como ningún lugar en la Tierra, exposición comisariada por Néstor Delgado.

Así nace Contar con el otro (como ningún lugar en la Tierra), una práctica de investigación que establece lecturas no lineales de esta muestra, desde la idea de literatura expandida y una escritura situada y atravesada por los afectos. Un primer paso hacia un lugar intermedio entre performatividad y textualidad con el que poner la propia subjetividad al servicio de las obras y permitir que los posibles relatos encontrados sobre las mismas modifiquen el lugar desde donde se escribe y sus modos.

Lecturas:

Lo que miras, ahora: Ser devenir, de Lara Brown

¿Qué ocurriría si escuchas una canción un 800% más lenta? ¿O si leyeras esto muy despacio? No, más despacio. Ocupándote de recorrer todas sus letras. Reparando en cada capricho de la tinta sobre el papel, en los píxeles de la pantalla que miras ahora. Lo que miras. Ahora. Eso pasaría.

The Act – Cuidado con el miedo

esta serie y su única temporada puede enroscar en el cuello una cinta de seda rosa de quien mira y hacer que cada capítulo le asfixie más que el anterior, que cada momento se convierta en una agonía de suspense edulcorado con gestos de superación.

Milk. Sean Penn a las órdenes de Gus Van Sant

de lo personal a lo político (que son lo mismo, sin sentimentalismos ni recurrencia a una épica barata hollywoodiense, nos permite conocer al personaje y sus alrededores, sus aliados y sus contextos

Obdulia Bustos / Abismo

Sin máscara, y con distintos vestuarios, la bailarina y la bailaora empiezan a difuminarse, dejando revelarse a Obdulia, que del mismo modo entra cada vez más en un trance donde ya no vale distinguir exáctamente qué se está bailando, porque solo baila.

Amalia Fernández y Juan Domínguez / Entre tú y yo

Crear algo entre los dos encontrándose de manera intermitente. Y en esos encuentros procurar evitar el objetivo cuando éste aparezca. Hacerle una finta, que pase de largo, y seguir. Pero, ¿qué objetivo, cómo evitarlo y para qué?

Paloma Hurtado / DREI

DREI está formada por tres trabajos independientes: ääniä, Desert Rose y Mintaka, que no se funden en una pieza unitaria. Más bien componen un tríptico bien delimitado.

En casa de Fajardo

Una serie de grabaciones compartidas en forma de disco inusual por el amigo José Antonio Fajardo, que no hace sentir el tiempo como una carga, como un vacío que rellenar de algo para no atender su abismo, sino que acompaña y reconforta. Así de simple y así de total.

Daniel Morales / El vuelo

Por las veces que le hemos visto sabemos del modo en que su cuerpo ha superado sus inicios en las danzas urbanas. Un olvido que produce el vacío perfecto que esa memoria corporal puede habitar. Ya no como un recuerdo de lo que fue, sino como presencia madurada.

Sensible / Precovid demos vol. 1

Hay que dejarse escucharlo entero. Dejarse llevar por este viaje personal, un ego trip lo suficientemente ambiguo como para que no sepamos cuánto hay de ese personaje y cuanto del propio músico en cada uno de estos capítulos.

Daniel Abreu / Más o menos inquietos

Hay obras más complejas, más inaccesibles, por trabajosas. Pero el edificio que se levanta a partir de las líneas por las que Daniel y Carmen nos guían está cerrado por vidrio, es transparente y luminoso, sin que eso afecte a su solidez.

Carmen Fumero / Eran casi las dos

Hay una arqueología viva de la danza en esta pieza. Si en seis años cambiamos nuestras casas o nuestras costumbres, una pieza de danza que se revisita y actualiza es como un edificio que se va reconstruyendo sobre sus cimientos originales.

Paula Quintana / Las Alegrías

Un sistema que gravita en torno a un centro. Una coreografía cósmica cuyo eje de rotación es el trabajo, no la artista. Su concepto y el modo en el que ha sido compuesto detalladamente en una superposición de capas independientes, de materiales y funcionamientos diversos

Roser López Espinosa / Hand to hand

Un enfrentamiento coreografiado con ritual, estética y formas de judo. Una lucha sin tregua donde las reglas son transgredidas para evitar ganar, y así poder seguir luchando.

Élida Dorta / M

Planteada como investigación, con la M como marca de maternidad, ha derivado en una pieza que nos presenta casi un Greatest Hits de su creadora, con algunos de sus intereses: corporalidad y palabra.

Élida Dorta / M

Planteada como investigación, con la M como marca de maternidad, ha derivado en una pieza que nos presenta casi un Greatest Hits de su creadora, con algunos de sus intereses: corporalidad y palabra.

Roser López Espinosa / Hand to hand

Un enfrentamiento coreografiado con ritual, estética y formas de judo. Una lucha sin tregua donde las reglas son transgredidas para evitar ganar, y así poder seguir luchando.

Paula Quintana / Las Alegrías

Un sistema que gravita en torno a un centro. Una coreografía cósmica cuyo eje de rotación es el trabajo, no la artista. Su concepto y el modo en el que ha sido compuesto detalladamente en una superposición de capas independientes, de materiales y funcionamientos diversos

Carmen Fumero / Eran casi las dos

Hay una arqueología viva de la danza en esta pieza. Si en seis años cambiamos nuestras casas o nuestras costumbres, una pieza de danza que se revisita y actualiza es como un edificio que se va reconstruyendo sobre sus cimientos originales.

Daniel Abreu / Más o menos inquietos

Hay obras más complejas, más inaccesibles, por trabajosas. Pero el edificio que se levanta a partir de las líneas por las que Daniel y Carmen nos guían está cerrado por vidrio, es transparente y luminoso, sin que eso afecte a su solidez.